Águilas y palomas

El uso de la fuerza en política internacional es siempre instrumental. Responde a un fin político. Luchamos por algo que merece el sacrificio de la vida. Ese objetivo puede requerir el uso de la fuerza, pero siempre irá más allá de lo estrictamente militar. De ahí que, en más de una ocasión, hayamos recurrido a la imagen del poder como una moneda con dos caras: la diplomacia y la milicia. El embajador y el general son complementarios y están al servicio del político, que es quien, con mayor o menor legitimidad, con mayor o menor acierto, tiene el deber de definir el interés nacional y establecer los objetivos.

En una sociedad democrática es difícil que el gobernante pueda hacer uso de… Ver Más

Últimos artículos

Artículos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí