El presidente de Nicaragua reaparece y justifica la represión contra la oposición por «golpista»

Susana GaviñaSEGUIR
Actualizado:24/06/2021 14:57h
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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha reaparecido este miércoles –después de una ausencia pública de 35 días– cuando continúan sucediéndose las críticas y los llamamientos por parte de la comunidad internacional para que libere a los precandidatos a la Presidencia de Nicaragua, líderes opositores, empresarios y activistas arrestados en las últimas semanas. Lo ha hecho en la televisión oficialista, con motivo del acto de homenaje al comandante Carlos Fonseca Amador en el 85 aniversario de su natalicio. Un acto en el que ha justificado
la mayor ola represiva que sufre el país desde el estallido social de 2018. En su discurso, el mandatario defendió que no se está «juzgando a políticos ni a candidatos» sino «a criminales que intentan nuevamente organizar un golpe de Estado».

«Que no vengan con el cuento de que son candidatos, si no hay ningún candidato inscrito. Ni siquiera tenían un solo candidato recordemos bien, aun cuando los reunían en las embajadas para que se unieran. En la embajada yanqui en primer lugar y otras embajadas que estaban metidas de lleno para que se unieran. A cuenta de que están hablando tranquilamente en los medios de comunicación global de la derecha que están detenidos tantos precandidatos», señaló Ortega durante su discurso televisado.

Reaparece Daniel Ortega después de un mes de ausencia en medio de una ola de detenciones de precandidatos presidenciales y líderes opositores, incluido exguerrilleros que lucharon junto a él para derrocar a la dictadura de los Somoza. pic.twitter.com/x8Zhynn2Kb

— Houston Castillo (@HoustonTexasni) June 23, 2021

A lo que añadió: «No estamos juzgando a políticos, no estamos juzgando a candidatos, aquí se está juzgando a criminales que han atentado contra el país, contra la seguridad del país, contra la vida de los ciudadanos al intentar nuevamente organizar otro 18 de abril, otro golpe de Estado para provocar lo que ellos llaman el cambio de régimen, eso es lo que estamos persiguiendo, eso es lo que se está investigando y eso es lo que se castigará en su momento, tal y como lo mandan las leyes», manifestó Ortega, según recoge el medio ‘100%noticias’.

Unas leyes –la de ciberdelitos, la de Agentes Extranjeros y la Ley de Soberanía– que el mandatario ha promovido y su gobierno, con mayoría sandinista, ha aprobado ‘ad hoc’ para despejar su camino hacia su cuarta reelección consecutiva como presidente.

El pasado 2 de junio comenzó una cacería que ha desembocado en el arresto de casi una veintena de personas, entre ellos cinco precandidatos –
Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro y Miguel Mora–, y una decena de
líderes opositores, gran parte de ellos miembros del partido Unamos, que reúne a destacados miembros de la disidencia sandinista como Hugo Torres y Dora María Tellez.

Exilio o detención

Esta misma semana, uno de los miembros de dicho partido y antiguo excamarada de Ortega, Luis Carrión, elegía el exilio y abandonaba el país por miedo a ser detenido. Lo mismo hacia el director del medio ‘Confidencial’, Carlos Fernando Chamorro (hermano de Cristiana, e hijo de la expresidenta Violenta Chamorro), que ha decidido exilarse por segunda vez –ya lo hizo tras las protestas de 2018– tras el acoso del régimen contra periodistas y medios de comunicación.

Mi esposa y yo hemos salido del país para continuar la lucha por la democracia en Nicaragua y la libertad de todos los presos políticos.

— Luis Carrión (@lcarrioncruz) June 22, 2021

Ortega, durante su intervención, también se refirió a la sanciones impuestas y la tentativa de ampliarlas (
EE.UU. sancionó a una de sus hijas y a su círculo cercano tras las primeras detenciones), asegurando que estas no los van a «doblegar». «Se lanzan contra Nicaragua a pedir sanciones, están de rodillas pidiendo sanciones ante el imperio yanqui, piensan que con sanciones van a doblegar a Nicaragua. Nicaragua ha pasado momentos mucho más difíciles, mucho más duros», proclamó.

Aprovechó para arremeter tanto contra EE.UU. como Europa, criticando su política interna. «Que dejen de estar con ese absurdo de que nos mandan a decir que los pongamos libres. Le vamos a pedir nosotros a otro país, le vamos a pedir a los Estados Unidos que liberen a los 400 norteamericanos que tienen presos de los que llegaron a asaltar el Congreso de los Estados Unidos. Ahí los tienen presos, los están investigando, los están juzgando. ¡Son más de 400 ahí y aquí están pegando gritos por 20!».

Y acusó a algunos países europeos, como Francia y España, según recoge el ‘Confidencial’, de tener presos políticos por razones migratorias o demandas independentistas, y que ninguna autoridad u organización regional les está exigiendo su liberación.

El «dictador», como lo ha calificado su compañera de armas durante la revolución sandinista, Dora María Tellez, ahora detenida, concluyó su discurso advirtiendo de que la Policía continuará con las supuestas investigaciones por lavado de dinero –por la que ha sido acusada Cristiana Chamorro–; y traición a la patria, para lo que se está utilizando la Ley de Soberanía, aprobada el pasado mes de diciembre, que ha sido aplicada al resto de detenidos y que lleva consigo una orden de arresto por un periodo de 90 días. Ortega culminó su intervención con una arenga: «Ni un paso atrás, siempre adelante».

España sopesa una respuesta a la grave situación

El Gobierno español ha reiterado su preocupación por la «grave situación» que se vive en Nicaragua, donde en las últimas semanas se ha detenido a varios precandidatos presidenciales opositores, al tiempo que está sopesando con sus socios de la UE una posible respuesta ante la ausencia de voluntad de diálogo por parte del presidente Daniel Ortega.

«España sigue muy de cerca la evolución de la situación en Nicaragua», han indicado fuentes diplomáticas a Europa Press, asegurando que al Gobierno le preocupa «la situación de los Derechos Humanos y la campaña de detenciones y hostigamiento contra actores políticos y sociales de la oposición y medios de comunicación de las últimas semanas». Hasta la fecha, han destacado las fuentes, «el Gobierno de Nicaragua no ha mostrado ninguna disposición al diálogo, pese a los reiterados ofrecimientos».

Desde que se inició esta nueva crisis, el Gobierno español ha condenado la situación y «pedido que se le ponga fin y libere a todos los detenidos», han recordado las fuentes, una petición que llegó a expresar el propio presidente del Gobierno,
Pedro Sánchez, dirigiéndose «personalmente» a Daniel Ortega.

Así las cosas, las fuentes han indicado que España está «evaluando con sus socios de la UE y aliados los distintos escenarios y el nivel de respuesta ante esta grave situación».

Esta misma semana, los gobiernos de México, Costa Rica y Argentina han decidido llamar a consultas a sus embajadores en Nicaragua ante el deterioro de la situación en el país, donde en 2018 ya se vivieron manifestaciones contra el Gobierno que fueron duramente reprimidas y se saldaron con más de 300 muertos y miles de detenidos.

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