El primer ministro checo, sospechoso de fraude

Rosalía SánchezSEGUIRCorresponsal en Berlín
Actualizado:01/06/2021 12:09h
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Es el segundo hombre más rico del país y preside el Gobierno checo. Forbes la cuantifica su fortuna en unos 3.400 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los 600 hombres más ricos del mundo. Ya hubo de dimitir como ministro de Finanzas por un caso de corrupción y la Fiscalía cerró finalmente el caso. Ahora la policía vuelve a recomendar que sea imputado por fraude porque una de sus empresas obtuvo 1,7 millones de euros de la Unión Europea de forma irregular. Si la presentación de cargos prospera, este podría ser el final de la carrera política de Andrej Babis.

La recomendación forma parte de las conclusiones de la investigación policial, según ha anunciado el portavoz de la Fiscalía de Praga, Ales Cimbala. No está claro cuándo tomará una decisión el Ministerio Público, pero no será de hoy para mañana, porque el sumario tiene unas 34.000 páginas. El caso se centra en un proyecto agroturístico de lujo con el nombre de «Nido de la Cigüeña» que recibió 1.7 millones de euros de la UE en 2007, después de que su propiedad fuera transferida desde el conglomerado industrial Agrofert, propiedad de Babis, a miembros de su familia. Las ayudas europeas estaban destinadas a pequeñas y medianas empresas, de manera que Agrofert no habría podido recibirlas. Pero después de haberse embolsado las ayudas, la empresa volvió a reintegrarse en el conglomerado y continúo su actividad como parte de este.

Este mismo caso ya fue investigado por la Oficina Antifraude de la Unión Europea (OLAF), que constató «fraude e irregularidades» en la concesión de los fondos comunitarios. El pasado mes de abril, una auditoría de la Comisión Europea concluyó que Babis cayó en un conflicto de intereses por su vinculación con la sociedad fiduciaria que controla Agrofert desde 2017, de manera que todas las ayudas de la UE otorgadas a la empresa, que en total ascienden a unos 11 millones de euros, se consideran irregulares y deben devolverse. El primer ministro checo, sin embargo, ha rechazado cualquier conflicto de intereses y se amparó en que la auditoría había sido «manipulada» por sus enemigos políticos. «Lo que es bueno para Agrofert también lo es para los agricultores checos… Y lo que es bueno para nuestros empleados también lo es para todos los ciudadanos de este país», fue su respuesta a un periodista que preguntó acerca del conflicto de intereses entre su papel como empresario y su cargo como ministro de Finanzas.

Babis era ya un exitoso empresario antes de entrar en política y no ha abandonado su actividad empresarial mientras dirige el Gobierno checo. Tiene, de hecho, el control de la propiedad de los dos principales periódicos del país, además de diversas cadenas de radio y televisión, y es el mayor empleador del país, con 34.000 trabajadores contratados por sus empresas. Fue en 2011 cuando fundó un nuevo partido de corte populista Alianza Ciudadana de Descontentos, ANO, con el que llegó a número dos del gobierno de coalición en 2014. En octubre de 2017, ya apodado como «el Trump checo», ganó las elecciones generales. Mucho antes de todo esto, Babis fue miembro del Partido Comunista de Checoslovaquia y representó a su gobierno durante las negociaciones con el GATT en Ginebra. Tras la caída del Muro de Berlín y el colapso del comunismo, fundó la compañía química Agrofert en Praga a partir de la matriz Petromex y compró varias empresas privatizadas a precios de ganga con las que fue formando un holding al que pertenecen más de 250 firmas. Su biógrafo, Jakub Patocka, asegura que «construyó su fortuna sirviéndose de subvenciones europeas a medida».

Nueva investigación

La Policía ya recomendó imputar a Babis en 2019, pero el fiscal encargado entonces decidió cerrar el caso. Esa decisión fue luego revocada por el fiscal jefe, que aseguró que no había pruebas suficientes ni para cerrar el caso ni para presentar cargos. La solución intermedia fue encargar a la policía una nueva investigación sobre el presunto fraude, cuyo resultado lleva ahora a la policía a recomendar su imputación.

A pesar de que parece evidente que se ha beneficiado bastante de la UE, Babis es contrario a la moneda única, a la sociedad multicultural y a la acogida de refugiados. Durante una visita a la Casa Blanca, en marzo de 2019, expresó su apoyo a Trump y declaró que tenía un plan similar «para hacer que la República Checa volviese a ser grande». En las redes sociales, de hecho, se presentaba con una gorra roma en la que podía leerse “Silné Česko” (“Chequia fuerte”), aunque tras el asalto al Capitolio se unió al resto de la UE para expresar su «conmoción» y calificar lo ocurrido como «un ataque inaceptable y sin precedentes a la democracia».

En un país con uno de los índices de desempleo más bajos de la UE, el 3% antes de la pandemia, y un sano crecimiento del 4,7% hasta que llegó el coronavirus, Babis se hizo con el poder gracias a un agresivo discurso contra Europa y contra la inmigración árabe, a pesar de que en la República Checa no hay prácticamente inmigrantes y apenas musulmanes.

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